LABORATORIO Y EXPERIMENTOS EN CLASE

En la civilización griega ya se conocía el magnetismo, aunque no sería hasta los trabajos de James Clerk Maxwell cuando la ciencia “entendería” del todo este fenómeno. Sus famosas cuatro ecuaciones, eran originalmente veinte, y lograron sintetizar en la conocida teoría electromagnética los resultados experimentales de otros investigadores, como Coulomb, Gauss, Faraday o Ampere.

El divulgador Manuel Díaz Escalera diseñó un sencillo experimento en el que se podían comprobar las propiedades magnéticas en el agua. Para demostrar este fenómeno físico, utilizó fichas del conocido juego de las damas. Utilizando estas “piezas”, Díaz Escalera enseña cómo el magnetismo provoca la formación de polígonos regulares sobre el agua, debido a las fuerzas de atracción y repulsión entre ellas:

Con este vídeo, se ve claramente cómo el magnetismo también es capaz de actuar y “mantenerse” dentro del agua. Esa es la razón por la que las fichas forman polígonos regulares en el propio vaso con agua.

La Tierra, ese gran campo magnético

Cuando hablamos de magnetismo, no debemos olvidar que nuestro planeta se comporta como un gran imán. Esta observación fue realizada ya en 1600, cuando el físico y filósofo británico William Gilbert señaló esta similitud. El fenómeno magnético terrestre, no obstante, se usaba mucho tiempo atrás, con el uso de las famosas brújulas en navegación.

Podemos comprobar a la perfección cómo funciona el magnetismo terrestre mediante el vídeo anterior. De nuevo el divulgador Díaz Escalera muestra fácilmente cómo se comportaría el campo magnético interior de la bola de corcho (que funciona como si fuera el planeta Tierra). Las limaduras de hierro se sitúan en función de las líneas de fuerzas que salen del polo norte del imán y entran por el polo sur de la bola de corcho.

Trucos de magia que nos dejan “magnetizados”

El cuarto y último truco sobre magnetismo es, en realidad, una sencilla ilusión óptica que nos ayuda a mezclar ciencia y magia. ¿Es posible apilar monedas utilizando tan sólo su canto? El poder de los efectos magnéticos es tan grande que podemos llegar realmente a “hipnotizar” a nuestros oyentes con un puñado de monedas:

La investigación, y en especial áreas tan “arduas” como la física, pueden ser divulgadas mediante sencillos experimentos como los citados. Aunque el magnetismo se conozca desde hace varios siglos, lo cierto es que es muy fácil mostrar cómo funciona este fenómeno físico gracias a diversos trucos, haciendo que la docencia y el aprendizaje resulten menos complicados.